Desesperado
No sé por qué se me viene esto a la cabeza, pero quiero agradecer ahora de forma especial, a la chica con la que perdí la virginidad cuando tenía la nada despreciable edad de 20 años. Todo un pimpollo. Ella fue la que me sacó de la desesperación y gracias a ella vi la luz tras el infierno. Aquello fue la falta más flagrante de intuición por su parte, afortunadamente para mí.
2 comentarios
Ignacio -
Sil -
Muy güeno el vidëo, hay muchos asi de desesperadossssss!!